Entre gallos y fantasmas: ¡Estado de Excepción!

Como es costumbre “revolucionaria”, a última hora del viernes, entre gallos y fantasmas, Nicolás se encadena y anuncia un “Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica“.

Con su cara muy lavada y sin pudor, declara:

“He decidido aprobar un nuevo Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica que me dé el poder de derrotar la guerra económica y derrotar las amenazas internacionales y nacionales” (Para los que quieran leer la reseña completa, la cita la tomé de aquí)

Lo dice como si:

  • el desabastecimiento acompañado de las kilométricas colas para comprar alimentos;
  • el deterioro de los hospitales que incluye ausencia de insumos para la atención y contaminación de áreas clave;
  • la desaparición de medicamentos que afecta a la población en general, pero con mayor riesgo a los que padecen enfermedades crónicas o de medicación especial;
  • el racionamiento y la falta de agua reiterado en muchas partes del país combinado con el suministro de agua contaminada en otras;
  • los apagones, cortes programados y no programados por racionamiento eléctrico;
  • las suspensiones de clases en las escuelas por cortes de luz, por decreto de racionamiento, por inseguridad o por falta de alimentación y agua;
  • el desmantelamiento de las universidades y centros de investigación por los ataques reiterados y la falta de presupuesto, con la consecuente fuga de talentos y los intentos de sustituirmos con espacios dedicados a la “formación de cuadros”;
  • el descarado desfalco del presupuesto del país y las reservas internacionales por corruptos y tráfico de influencia, enchufados y empresas de maletín;
  • el incremento de bandas de delincuentes y mafias asociadas al narcotráfico que azotan a la población, convertiendo al país en una colcha de retazos formada por ghettos;
  • el desmantelamiento de aparato productivo, incluyendo la destrucción, quiebre y cierre de empresas nacionales y privadas, incautadas y expropiadas;
  • la transformación de las policías y la Guardia Nacional en grupos de choque, represión y de custodia de los civiles y los alimentos, y de la Fuerza Armada en un grupo beligerante y partidista al servicio de la “revolución”, acompañada por la designación de funcionarios militares en cargos de administración pública;
  • la desprofesionalización del ejercicio público en todos los ámbitos con la mediocridad y pésima gestión, como consecuencia directa;
  • la sumisión de los poderes públicos al caprichoso servicio del ejecutivo;
  • y el desmantelamiento institucional producto de la recurrente violación de la Constitución y las leyes,

no fueran el producto de estos 17 años de gestión, de la implantación de un modelo anarco-guerrillero-milico-militarista que no conoce sino la lógica de guerra y la sumisión como forma de relación gobierno-pueblo; con un equipo que no tiene idea, ni de gestión pública ni le interesó tenerla mientras gastaba los abundantes recursos de la renta petrolera.

Su declaración a esa hora y un viernes, como bien lo sabe, genera incertidumbre, inquietud y zozobra en la población. Lo sabe y lo hace, sin presentar el texto del decreto para el conocimiento de todos como parte de la estrategia, como la lógica de guerra lo indica, sembrar temor para intentar paralizar a la mayoría.

El anuncio, en esta oportunidad, le agrega un término a la denominación del decreto que incrementa las suspicacias. Ahora, en lugar de ser un “Decreto de Estado de Emergencia Económica” como fue el 2.184 del 14 de enero, prorrogado el 11 de marzo por el 2.270; se trata de un “Decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica“.

¿Estado de Excepción, en este momento y en este contexto?

Nicolás y algunos de sus ministros, en su estilo de comunicacional combinando cadenas con tuits, expusieron algunas razones y consecuencias que podemos encontrar en la prensa y en sus TL en twitter.

Sin embargo, como sus razones estaban plagadas de fantasmas en conspiración y como mi salud no me permitió salir a manifestar hoy (con las ganas que tengo de poder salir a manifestar), me puse a hacer una mi colección de hechos de estos tiempos y anuncios de ayer, que dibuja el panorama en el que se hace el anuncio.

El panorama, hasta el momento, me queda así:

1. Defensa ante supuestas amenazas externas: Uribe y USA, y prevención/proteccion ante la posibilidad de aplicación de la Carta Democrática.
2. Prevención ante avance de enjuiciamiento por corrupción a gobernantes de otros países, como Cristina y Dilma.
3. Amedrentamiento para paralizar a la crítica interna, en las filas de su partido, con despidos a funcionarios que firmaron el revocatorio.
4. Paralización de la oposición y descrédito a su liderazgo con anuncios del revocatorio en el 2017 y retraso del calendario.
5. Criminalización del liderazgo político y de defensores de DDHH, vinculando a los primeros con la promoción de violencia en la calle y a los segundos con conspiración y recepción de fondos de gobiernos extranjeros.
6. Neutralización de la Asamblea Nacional a través de saboteo directo con ataques a diputados, de ausencia del oficialismo en las sesiones, de criminalización por acusaciones a diputados e intento de destituir a la directiva por el TSJ.
7. Intimidación a la población con militarización de zonas populares e incremento de la presencia y el control militar en lugares de distribución de alimentos.
8. Continuación de la estrategia de OLP para intimidar a unos y atajar la guerra interna que tienen sus clanes y mafias.
9. Neutralización de las protestas con bloqueos a manifestaciones, no otorgar permisos, represión, ataques a manifestantes por parte de grupos violentos y organismos de seguridad, y detenciones arbitrarias.
10. Invalidación de los partidos opositores por supuesta falta de requisitos ante el CNE.
11. Incrementos de ataques contra medios y periodistas, incluyendo uso de la violencia contra periodistas en el ejercicio de sus funciones y decomiso y destrucción de equipos.
12. Importante aumento de precios de productos de la canasta básica.

Este es el panorama en el que Nicolás hace su anuncio.

Seguramente me faltaron hechos, amenazas y anuncios, pero con los colectados, hasta el momento, lo que me queda muy claro, es que el “decreto” persigue proteger al ejecutivo y su élite, mientras desarrolla una nueva fase en su estrategia de guerra que incluye profundizar el control del poder y continuar con la desinstitucionalización, corrupción y el abuso, apostando a la sumisión y paralización de la población, a la neutralización del liderazgo opositor -y también al liderazgo que se declara oficialista pero se considera alterno y crítico- e intenta inhibir las iniciativas de apoyo internacional.

¡Así es que un “revolucionario” gobierna!

¡Ésta es la guerra de Nicolás contra el país, contra el pueblo!

¡El momento llegó!

Hora de mi receso vespertino, para variar lo uso para ponerme al día con las noticias del momento, veo con tristeza y preocupación que la situación tiene el mismo tenor que ayer, por lo que, para poder volver al trabajo, con la necesaria concentración, uso la escritura para expresarme. Algunos ya leyeron buena parte de ésto mientras lo escribía en twitter, pero para quiénes no lo hayan leído o para quiénes prefieran verlo completo y revisado, publico este post.

¡Buenas tardes #Twitterlandia!

Hoy era un día para amanecer chalequeando a los caraquistas o sólo concentrada en la llegada de mi hermanita que viene a visitarnos después algún tiempo de haber tomado la decisión de establecer su vida en otros predios, donde estuviera garantizado el derecho a la seguridad y a la vida.

Sin embargo, en Venezuela y en estos tiempos, los motivos de felicidad siempre están acompañados por otros que indignan y preocupan: Venta de leche y azúcar por cucharadas; guarimbas y “protestas” montadas artificialmente para impedir la manifestación de otros, acompañadas de amenazas y amedrentamiento, todo ello protegido por quienes tienen el deber de garantizar los #DDHH de todos (que si a ver vamos, si coinciden manifestaciones de protesta, que coincidan y coexistan, que el derecho a la protesta sea ejercido por todos y garantizado por los órganos de seguridad del Estado y no que la protesta sea criminalizada o protegida, dependiendo de a quién beneficie su presencia) y para rematar, la continuación de la guerra del miedo, ahora empapelando del centro de la ciudad con estos afiches, en los que se pretende convertir en “enemigos” de la gente y “culpables” de lo está sucediendo, a los principales líderes de la oposición (@hcapriles, @MariaCorinaYA y @leopoldolopez).

Racionamiento, abuso de poder y amedrentamiento, dibujan un claro ambiente de promoción de la violencia que sólo hace sonreír a los que se valen del miedo para conservar el poder, o a los que se aferran a todo lo que pueda prefigurar una salida mágica que les devuelva el poder perdido o que restablezca un “orden” añorado.

A algunos de ellos, los podemos identificar por sus claros discursos y a otros, porque tienen semanas llamando a la abstención desde el anonimato o haciendo gala de su acostumbrada práctica de sólo reclamo y no acción, en una computadora ubicada en el país o cómodamente en el exterior.

Pero quienes promueven la violencia para justificar o provocar sus salidas deseadas, sólo tendrán éxito si les hacemos el juego, sólo si caemos en la dinámica de la violencia, el miedo, el ensañamiento y la confrontación.

De nosotros depende el camino que tomemos.

Aunque no lo parezca, éste es un momento crucial, el momento de tomar partido, el momento de asumir un rumbo y sostener la decisión; el momento de decidir si le hacemos el juego a los que sólo entienden la violencia y el enfrentamiento como forma de coexistencia, o si optamos por la construcción de una Venezuela diferente, que sea de verdad incluyente, en la que todos, a partir de las diferencias que existen y que tenemos que reconocer y respetar, construyamos un espacio de convivencia.

Venezuela, aunque le disguste a algunos, debe ser hogar para todos, y todos que tenemos el deber y oportunidad de hacerla posible.

¡Este es un momento de definiciones, toma tu decisión y actúa en consecuencia!